Álbum musical destacado por la página web oficial de la Universidad Nacional de Educación Pública Estatal Española (UNED). Apartado dedicado a MIGUEL HERNÁNDEZ, "Poemas musicalizados y discografía". Incluído también en la obra literaria del escritor y colaborador de Radio Nacional de España Fernando González Lucini, "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y su palabra se hizo música".

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viernes, 3 de abril de 2026

El libro definitivo sobre la vacuna covid

 


Cómo las vacunas Covid causaron la mayor catástrofe sanitaria de la historia. Reporte de muertes y lesiones masivas en residencias y hospitales con miles de afectados ya desde el primer mes de inicio de vacunación.

Análisis del exceso de mortalidad que produjeron en más de 40 de los principales países del mundo durante los dos primeros años de vacunación con millones de muertos y afectados. Datos de VAERS, EudraVigilance, FDA, EMA, CDC, OMS, y más. Más de 700 estudios científicos oficiales demostrando que las vacunas Covid producen daños trombóticos, hemorrágicos, cardíacos, neurológicos, oncológicos, linfáticos, inflamatorios, inmunitarios, muerte y enfermedades raras. Muestra de cómo medios de información oficiales, LaSexta, Antena3, RTVE, Tele5, DiarioAS, El Periódico Público, El Mundo, Radio Cope, El Independiente, La Vanguardia, elDiario, TheGuardian, 20 Minutos, y más, agencias de verificación de datos; Newtral, Maldita, EFE Verifica, International Fact-Checking Network, famosos televisivos; Margarita del Val, Ana Rosa Quintana, El Brujo, Susanna Griso, Enrique Cerezo, Carmen Lomana, Antonio Resines, Fabiola Martínez, Joaquín Prats, Pepa Muños, Emilio Butragueño, Belén Esteban, y más, y entidades médicas y gubernamentales; AEV, AEP, SEACV, SEIMC, ASSC, AEMP, ICMRA, SEI, SEM, SEV, Comisión Europea, Ministerio de Sanidad, OMS, EMA, FDA, CDC y más, lo ocultaron todo y siguieron promoviendo reiteradamente a la población el mantra de "las vacunas son seguras".

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jueves, 23 de noviembre de 2023

Los Rituales Ancestrales de la Vega para Liberar las Almas del Purgatorio


El término 'auroro' se relaciona con un conjunto musical que interpreta coplas al amanecer, invitando a la comunidad a participar en el rezo del rosario. Estas manifestaciones, adoptadas por la doctrina religiosa, buscan fomentar la devoción y controlar a los fieles. Desde el punto de vista semántico, los 'auroros' se distinguen de otras expresiones de religiosidad popular, siendo un símbolo de unidad comunitaria, con un origen ligado a la devoción mariana y al rosario.

En la Región de la Vega Baja, los auroros desempeñan un papel vinculado a tradiciones y supersticiones, especialmente relacionadas con la muerte. Aunque en desuso, las cofradías de auroros persisten, entonando cánticos en eventos funerarios para liberar almas del purgatorio. Su labor histórica muestra la expresión musical de la fe, con cánticos nocturnos acompañados de faroles y campanas para invocar a las ánimas benditas.

La práctica de liberar almas del purgatorio a través de cánticos es una tradición arraigada en la región, (Albatera, Algorfa, Almoradí, Benferri, Benijófar, Bigastro, Callosa del Segura, Catral, Cox, Crevillente, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Formentera del Segura, Granja de Rocamora, Guardamar del Segura, Hurchillo, Jacarilla, Rafal, Redován, Rincón de Bonanza, San Fulgencio, San Isidro, Santa Pola, etc.) revelando una conexión profunda entre la expresión musical y las creencias religiosas, centrándose en la intercesión por las almas en estado de purificación.

El purgatorio se concibe como un estado transitorio y purificador que sigue a la muerte física, pero precede a la entrada definitiva en la presencia divina. Esta noción se encuentra arraigada en la teología católica y algunas tradiciones cristianas. Se considera un espacio donde las almas son purificadas y preparadas para su encuentro con la divinidad.

En el contexto místico, el purgatorio no se percibe como un lugar de castigo, sino más bien como un estado de transición en el que las almas tienen la oportunidad de liberarse de las ataduras terrenales y avanzar hacia una unión más profunda con lo divino. Es un proceso de amor y misericordia, donde las almas experimentan la justicia restauradora de Dios, que, con compasión, las ayuda a desprenderse de aquello que las separa de la plenitud de la comunión con la divinidad.

La ayuda a las almas que se cree están en el purgatorio a través de la oración y la música está arraigada en creencias religiosas y tradiciones específicas, principalmente dentro de la teología católica y algunas otras denominaciones cristianas. La oración y la música, especialmente los cánticos de los auroros, se consideran medios para interceder por las almas y acortar su tiempo en el purgatorio, aliviando su sufrimiento y facilitando su camino hacia la comunión con lo divino.

La tradición de los auroros, con sus cánticos específicos durante eventos funerarios, tiene sus raíces en la Batalla de Lepanto, un evento histórico crucial entre la Liga Santa y el Imperio Otomano. Se atribuyen hechos "milagrosos" a esta batalla, que influenciaron la creación de la festividad de Nuestra Señora del Rosario. Antes del enfrentamiento, el Papa Pío V instó a rezar el Rosario, y tras la victoria, el Papa Gregorio XIII estableció la festividad.

Se destacan eventos considerados milagrosos, como el cambio de viento favorable, la aparición de San Pío V y curaciones inexplicables. Estos sucesos fortalecieron la conexión entre la Virgen María, la victoria cristiana y la festividad del Rosario. La tradición de los auroros se asoció con estos eventos, convirtiéndose en un patrimonio que celebra la conexión entre la música, la fe y la victoria en Lepanto donde la intervención divina se asoció con la victoria cristiana. Los auroros desempeñan un papel significativo en la expresión de la fe y la conexión entre lo musical y lo espiritual, siendo un patrimonio cultural arraigado en la Comunidad Valenciana.

Este patrimonio incluye elementos como faroles, campanas y cánticos específicos que, a lo largo del tiempo, han persistido como parte integral de la tradición de los auroros. Aunque la práctica ha caído en desuso en algunos lugares, sigue siendo un testimonio de la rica historia cultural y religiosa de la región.

La conexión simbólica entre la Aurora y la devoción a la Virgen, la fusión de elementos mitológicos y religiosos, y la expresión musical como manifestación de la fe, todos contribuyen a la singularidad de la tradición de los auroros en la Comunidad Valenciana. Estos grupos, con sus cánticos y rituales, representan no solo la historia de la región sino también la intersección de lo espiritual y lo cultural a lo largo del tiempo.

lunes, 3 de octubre de 2016

FICCIÓN: 10 Lugares de Orihuela en donde pasar auténtico terror: 8. La Calle Aragón


A mis oídos ha llegado el relato de lo que este lugar era en tiempos retraídos.

Un lugar de silencio en donde los restos de aquellos caídos descansaban para siempre.

Un lugar en donde las religiosas del Convento y colegio de Jesús María de Orihuela practicaban sus enterramientos.

En esta magnífica calle se situaba antaño la lonja y poco más allá, en donde comienzan los edificios, se trataba por aquel entonces de un lugar sagrado, un cementerio en donde permanecían los cadáveres de algunos difuntos.

Bajo una tierra siempre húmeda en lo que antiguamente había sido un huerto.

Cuando se inició en Orihuela la fiebre por la explotación urbanística con la construcción de pisos en lugares que encierran misterios, no se libró este lugar de ser también, desamortizado eclesiásticamente y aprovechado para construir en él una larga tira de bloques de edificios.

Los primeros vecinos que ocuparon dichos pisos, no tardaron en apreciar ciertos elementos diarios que no encajaban en sus vidas, y que se les mostraron de manera extraña y fueron mantenidos en secreto. 

Ninguna familia contaba a otra lo que allí habían sido testigos de escuchar o presenciar.

Todos guardaban recelosamente un secreto que a voces debía de haber sido expulsado a los cuatro vientos.

De estos vecinos de la calle Aragón, un testigo aún recuerda tales sucesos y me lo confirma con un relato estremecedor a la vez que terrorífico.

Me cuenta que cuando en su casa solía quedar sólo una persona, era un somier el que cobraba vida. 

Como si alguien se acostara o se sentara y se levantara de encima, alguien invisible, que teóricamente no estaba allí y se hiciera patente para molestarle. 

Varios fueron los integrantes de su familia los que fueron testigos de aquel suceso tan anómalo.

También me cuenta este amable personaje, que siendo él un manitas en casa, el típico hijo práctico que todo lo sabe arreglar, que todo aquello que se tuerce, pasa por sus manos  y vuelve a quedar en perfectas condiciones, fue testigo de un espejo que reservadamente se rompió, como si alguien lo hubiese empujado, pues no se halló prueba alguna de que el espejo se hubiese caído por su propio peso.

Analizó la alcayata de la pared, el enganche del cuadro.

Aquello parecía imposible, sino es porque alguien, un ser del más allá, no lo hubiese empujado con sus fantasmales manos.

Asustados acudieron a personas que del tema sabían y estos les aconsejaron que pusiesen agua bendita bajo la cama en donde el fenómeno sucedía.

Y así hicieron, colocaron un recipiente lleno de agua bendita y esperaron unos días para ver si aquello tan molesto desaparecía.

Milagrosamente, así sucedió.

No sabemos si por exceso de autosugestión o porque realmente el remedio milagroso funcionó.

Lo cierto es que todas aquellas cosas que las familias vivieron en esta calle, dejaron marcadas para siempre las vidas de los que allí estuvieron.



viernes, 22 de julio de 2016

Leyendas de Rojales: La Aparecida



Es la historia de una joven que acudía de visita a ver a sus padres y para ello, para ganar tiempo se metió por la huerta.

A medio camino se topó con una cabra en el bancal y se dijo:

-         ¡Qué desdicha que esa cabra morirá si la dejo comer de esa hierba tierna!

Se dirigió hacia el animalico y al llegar a su altura vio como se convertía la cabra en persona y que esta se parecía a una prima que había fallecido hacía ya unos años.

El miedo le entró en el cuerpo y salió corriendo y no paró hasta llegar a casa de sus padres.

Estos la consolaron y le dijeron que eso no podía ser. Y la obligaron a quedarse aquella noche con ellos en la casa.

Pero el susto no se le iba del cuerpo y se quedó varios días más.

La primera noche que se atrevió a ir al aljibe para sacar agua se le volvió a aparecer la prima.

Entonces sus padres le dieron un consejo a la aterrorizada muchacha.

-         Si la vuelves a ver, has de intentar hablar con ella.

Pasaron los días y la prima volvió a aparecérsele y le dirigió estas palabras:

-         Soy el espíritu de tu prima que vaga por estos lares y que no descansaré hasta que me cumplas la promesa, que mi marido Eloy vaya a ponerme dos velas ante el Santo Cristo de la Campana. Y tú, deberás llevarme un año de luto, pues es algo que prometí a mi Señor si mi hermano volvía entero de la guerra y no lo pude cumplir.


Y dicho esto, desapareció dejando a la chica en un estado de shock del que le costó reponerse.

Al día siguiente, animada por sus padres acudió a visitar a Eloy para contarle lo ocurrido y que cumplimentara su promesa.

Y ella se vistió de luto. Incluso con un pañuelo negro se rodeó el cuello.

Pero los rumores y habladurías empezaron a llegar por todas partes y algunos ya pensaban que la chica estaba loca.

Así que una noche salió a llamar a su prima y esta se le volvió a aparecer

-         Prima, dame una prueba que todos me creen loca.

Y la aparecida le puso la mano en el pañuelo y la dejó imprenta.

Al día siguiente, la joven enseñó a sus paisanos el pañuelo con la marca de la muerta pero aún así no la creyeron y le dijeron que eso era una mancha de lavado.

Acudieron al cura para que este le diera un escarmiento y al obligarla a enseñarle el pañuelo al párroco no encontró señales de fraude.

Cada día ocurría rara una cosa.

En una ocasión, entraron unos hombres a su casa a pedirle agua y esta les dijo que pasaran y que cogieran del cántaro que estaba al fondo.

Cuando los visitantes llegaron a la estancia del fondo vieron un cántaro que se movía solo y salieron de allí espantados.

En otra ocasión, se encontraba en la cama con su marido manteniendo una acalorada discusión porque él no veía con buenos ojos las historias que ella contaba.

A media noche, el marido creyó que era embrujado pues la cama levitó durante unos instantes.

Otro día, limpiando, del calor que tenía tuvo que quitarse el pañuelo y los que fueron testigos del suceso dicen que a su prima vieron sentada en una silla riñendo.

Para más INRI, el asiento de la silla cuentan que perdió el brillo.

Y así llegamos a que un año había pasado.

La Aparecida volvió para acudir con ella en su último día entre nosotros a la Iglesia.

Y todos la vieron sentada en uno de los bancos.

Luego se despidió y desapareció porque cumplida había sido la promesa del luto.

Así queda la historia de Rosario,
si de noche veía a su prima,
las malas gentes le pedían,
que visitara al boticario.


viernes, 1 de enero de 2016

Orihuela trágica: El Terremoto de Orihuela de 1829


...Ocurrió a las seis y cuarto de la tarde del 21 de marzo de 1829.

Por allá va, el carro que monta los restos de los desgraciados.
Le siguen otros carros que igualmente cargan lo que han podido recoger de entre los escombros.
Mis ojos no se acostumbran a ver tanto horror.
Por ello, el obispo había pedido que le hicieran una lista de todos los niños que habían quedado huérfanos.

Familias enteras habían perecido bajo los efectos de una fuerza que con furia había salido de las entrañas de la tierra para raptar las almas de los habitantes de mi querida ciudad de Orihuela.

El dinero para dar auxilio a los heridos y a paliar los efectos de tan enorme mal han salido del cabildo de la catedral de Orihuela y de la generosidad del colegio de padres dominicos y de D. Juan Roca Togores.

Son tantos los hogares destruidos, las gentes que se han quedado sin recursos.

Primero llegó un espantoso temblor en medio de un oscurecimiento del cielo que duró 3 minutos aproximadamente. Luego, inexplicablemente, una sacudida violenta, una erupción de viento.

Entonces empezaron los gritos, el miedo se apoderó de los vivos y todo el mundo pareció volverse loco.
De un lugar para otro, todos corrían como si el diablo se les llevara.

La tierra tembló durante lo que parecieron horas y nadie era capaz de pensar ni incluso en poner su vida a salvo. Sólo un minuto bastó para provocar multitud de víctimas

Eran tan atroz el momento que el ruido insoportable tapaba nuestros oídos haciendo que la angustia se multiplicase por mil.

El caos se apoderó de los oriolanos.

El padre olvidó al hijo y lo mismo hicieron los hijos con sus progenitores.
El marido desprotegió a su esposa y esta sólo tenía piernas para correr hacia una muerte segura que aguardaba en cualquier parte.
Una densa nube de polvo provocada por los edificios más altos al dejar caer sus torres cubrió Orihuela. La Torre de la Trinidad por los suelos hecha pedazos parecía un esperpento de lo que había sido.

Dejamos pasar la noche entre sollozos, gritos de espanto y ojos que habían perdido todo hálito de vida.

Al amanecer continuamos con la búsqueda de los supervivientes que pudieran estar en dificultades.

Los cadáveres salían a cientos.

El miedo que todavía permanecía en nuestro cuerpo volvió a intensificarse al descubrir que algunos cadáveres se encontraban ya corruptos y que podrían convertirse en foco de infección.

Contamos 180 cadáveres sepultados y 130 heridos moribundos a los que el tiempo se les acaba.

Las personas con contusiones y doloridos son infinitos a los ojos de este que ahora os escribe.

Y el sentimiento de pánico ante posibles derrumbamientos no hace más que intensificar mi dolor y mi angustia.

El cielo, la tierra, el viento y el agua, son una amenaza a la vez ya que apenas a media legua de donde nos encontramos la tierra se halla acribillada de agujeros grandes y pequeños, los márgenes del río casi han desaparecido y el vómito de la tierra ha sido expulsado en más de 500 lugares diferentes.

Me llegan noticias de que han sido varios pueblos los afectados, que más de cinco mil casas han sido destruidas, que veintiocho parroquias han sido aniquiladas.
Cientos de miles de piezas de ganado perecidas o extraviadas. Muchas cosechas inutilizadas.

Algorfa, Almoradí, Benejuzar, Daya Nueva, Formentera, Guardamar, Rafal, Torrevieja, Torre La mata y La Marquesa han desaparecido del mapa dejando nada más que escombros y ni rastro de los cuatro mil vecinos que los habitaban.

Los hospitales de Orihuela no dan abasto intentando dar cobijo y ayuda a los supervivientes o a los que les queda sólo una luna de vida.

Los campos siguen llenos de hermanos expuestos a la intemperie que buscan sin descanso los cuerpos de sus familiares desaparecidos.

Y aquellos que tienen la suerte de encontrarlos, si a eso se le puede llamar fortuna, los cargan como pueden en los carros que se han distribuido para tales menesteres y los conducen a los hospitales de Orihuela.

Aunque caminan más hombres a pie con el muerto a sus hombros que carretas circulan por el camino.

Me encuentro con un hombre al que conozco, tiene los ojos llorosos, la tez pálida. Al levantar un poco su triste mirada me reconoce y me dice 

- Ocho hijos tengo sepultados aquí entre los escombros.

Después vuelve a su desconsolado llanto.

Las grandes casas que utilizábamos para guardar el grano, el vino, el aceite, y el agua todo se ha venido abajo. Y allí donde había un molino para moler las aceitunas, ahora sólo quedan ruinas.

Los cultivos que han quedado intactos no encuentran hombres para su labranza.
Y el temor de que esas cosechas se vean también perdidas no hace más que crecer al constatar que de las bocas que se han abierto sobre la tierra no mana más que agua oscura salada, amarga y mezclada con arena y algas que apestan.
Y la vegetación que a su alrededor respira se seca en minutos.

Tememos por los peces del mar allí en donde el Segura desemboca estas aguas malditas por las cenizas y unos extraños minerales que forman estas arenas de colores.

Rezad hijos míos a Dios, rezad por mi y por nosotros pues yo ya no me hallo con fuerzas para hacerlo. Y dejadme con mi tristeza pues hay mucho que hacer y muchas personas a las que socorrer.



Texto basado en los documentos oficiales que publicaron las autoridades que presenciaron en primera persona los hechos:

  • Exposición dirigida a S.M. por el Ilustrísimo Señor Obispo de Orihuela
  • Parte del ayuntamiento de la Villa de Almoradí al Real Acuerdo de Valencia.
  • Cartas de diversa índole.

sábado, 12 de septiembre de 2015

FICCIÓN: 10 Lugares de Orihuela en donde pasar auténtico terror: 2. La casa maldita de La Murada


Si hay alguna zona de Orihuela de la que puedo hablar con propiedad en donde han ocurrido fenómenos extraños esa es la pedanía de La Murada.

Un pueblo cercano a Orihuela en donde prácticamente cada casa e hijo de vecino tiene una historia oscura que contarte.

Fijándonos en una zona concreta para forjar esta historia os hablaré de varios sucesos extraños que allí acontecieron.

Hace muchos años una humilde familia numerosa que habitaba una de las casas de la zona caliente de La Murada vivía con normalidad en su habitáculo.

Padres de 8 hijas veían como se iban por la borda las expectativas de tener un hijo varón.

Así que un triste día, la madre alzó su voz hacia los cielos diciendo:

-         “Señor, aunque siendo animal me nazca un hombre”.

Y sonando como un presagio de lo que iba a ocurrir, el señor le dio un varón.

Un hermoso niño que con el tiempo sus padres empezaron a quedarse extrañados al percibir de él que no pronunciaba palabra alguna.

Ni un “mamá”, ni un “papá”. Tan solo gruñidos y ruidos molestos con la boca.

Los años pasaban y el bebé se hizo un hombrecito pero siguió sin pronunciar palabra y su comportamiento era más parecido al de una bestia que al de una persona cuerda.

Así que la familia no tuvo más remedio que mantenerlo casi siempre atado para que no hiciera ninguna travesura.

La mayor parte de su vida la pasó atado a una ventana en donde los vecinos de las cercanías podían escuchar sus aullidos.

En una de las casas cercanas una familia vivía un drama diferente pero igual de siniestro.

Habiendo fallecido un familiar, la Señora de la casa sentía de cerca presencias que la atormentaban.
Así los días acontecían entre vasos y platos que de forma inexplicable caían de las estanterías o mecedoras que se movían solas.

La familia ya no pudo más y se marchó del lugar viajando a Madrid dejándolo en manos de su hermana.

Esta nueva familia vivió feliz durante un tiempo sin presenciar nada fuera de lo común hasta que una noche, sintieron la presencia de algo encima de la marquesina de la casa de enfrente.
Según me cuenta una testigo de los hechos, pudieron ver con claridad a esto del anochecer, pero sin estar oscuro todavía, unas formas que asemejaban humo formando tres figuras humanas que se movían por la marquesina como si patinaran por la misma.
De este hecho fueron testigos tres integrantes de la familia.

Las sombras se acercaron a una de las ventanas y como si atravesaran el cristal desaparecieron ante la mirada atónita de sus vigilantes.

Los hechos paranormales no eran muy frecuentes pero de vez en cuando algo ocurría que despertaba su atención.

Una de las tardes vieron pasar por entre los árboles que hay plantados en el huerto lo que parecían sombras oscuras con forma humana.

Incluso se da el caso de una noche en la que sintiéndose abrigadas por la presencia de un familiar fallecido pidieron a este una señal.

- Si estás bien haznos una señal dos veces pero si quieres que recemos por ti que sean tres.-

Y en la madrugada de alguno de los días siguientes un sonido les despertó y escucharon una regla de madera golpeando sobre una mesa de aglomerado tres veces para indicar a la familia que el alma en pena que los visitaba necesitaba de la oración para descansar en paz.