Álbum musical destacado por la página web oficial de la Universidad Nacional de Educación Pública Estatal Española (UNED). Apartado dedicado a MIGUEL HERNÁNDEZ, "Poemas musicalizados y discografía". Incluído también en la obra literaria del escritor y colaborador de Radio Nacional de España Fernando González Lucini, "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y su palabra se hizo música".

Mostrando entradas con la etiqueta fenómeno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fenómeno. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de mayo de 2021



A raiz de lo ocurrido en las investigaciones en las ruinas del castillo de Orihuela, me ha dado por mirar entre mis documentos viejos y he encontrado un testimonio del año 2017 que comparte bastantes similitudes con lo que le ocurrió al investigador experiemntado que es D. Pedro Amorós:

A una hora sin concretar entre las doce y la una de la madrugada de la noche de San Juan.

Caminaba yo con mi perra India por la parte superior del Seminario de Orihuela, allá por donde está el Arco de la Amorosa, La Fuente de la Judía.

Mi perra iba delante de mi haciendo ostentación de un estado de ánimo lleno de optimismo y alegría.

Se movía suelto de allí para allá.

En un momento dado sentí como si algo o alguien invisible agarrara mi bandolera y la sujetara en tensión. Como si de esa forma quisiera captar mi atención.

Creí que había sido la perra que seguramente se encontraría a mi espalda pero al darme la vuelta fue cuando me di cuenta de lo extraño que estaba resultando todo.

Al mirar hacia atrás pude comprobar que no había ningún matojo ni árbol, nada donde la bandolera se hubiera podido enganchar.

El perro estaba enfrente de mí, no a mi espalda como hubiera sido lógico si hubiera sido él el causante del agarre.

Cuando volví a mirar a mi perra estaba como nerviosa, asustada, empinándose para que la cogiera en brazos, situación que conozco muy bien.

Mi reacción no se hizo esperar, la cogí para consolarla y me alejé de allí casi santiguándome.

No me ha vuelto a pasar desde entonces.

domingo, 11 de febrero de 2018

EL FENÓMENO PARANORMAL MÁS DESCONCERTANTE DE LA HISTORIA DE ESPAÑA: Sucesos Extraños en el Cabezo del Plomo de Mazarrón


En la región de Murcia, más precisamente en Mazarrón, se encuentra un lugar de singular encanto: el Cabezo del Plomo. Aunque este sitio podría pasar desapercibido para aquellos que no comparten un interés en la arqueología o la investigación, un acontecimiento excepcional ocurrió en este enclave en un día caluroso del año 1982, lo que lo convierte en un punto de mayor atención.

Este sitio histórico representa uno de los principales asentamientos del Neolítico final y el Calcolítico en toda la península ibérica, abarcando una superficie de 3200 metros cuadrados. Durante su antigua ocupación, el poblado estuvo resguardado por una muralla, especialmente en las zonas más vulnerables.

En ese memorable día, aproximadamente una veintena de personas se encontraba en el lugar, dedicándose a sus tareas relacionadas con la arqueología, cuando se toparon con un enigma que, hasta el momento, permanece sin resolver.

La atmósfera se caracterizaba por una calma apacible, apenas un suave soplo de viento y un sol radiante. Fue en ese momento cuando se hallaban específicamente en el tholos del Cabezo del Plomo, un monumento funerario situado al pie del poblado y que constituye el único vestigio conservado de lo que alguna vez fue la necrópolis.

De manera abrupta y de manera única sobre ese punto, el cielo se oscureció súbitamente, cubriéndose de una densa nube negra, y se desató un vendaval con vientos que superaron los 110 kilómetros por hora. Con escaso margen para reaccionar, los presentes apenas lograron mantenerse sujetos al suelo, refugiándose tras las piedras para resistir el embate del viento caprichoso, mientras la luz solar desaparecía casi por completo.

Este extraño fenómeno persistió durante más de 60 segundos. Los testigos, cuyos testimonios gozan de plena credibilidad debido a su pertenencia al ámbito académico y a la alta cantidad de personas que lo experimentaron y sufrieron, se esforzaron por encontrar una explicación lógica que arrojara luz sobre lo que habían vivido.

La consulta realizada a los vecinos locales no condujo a ninguna respuesta esclarecedora. Nadie en la zona había experimentado algo similar en su vida.

FUENTE:
MITOS Y LEYENDAS DE LAS CUEVAS Y YACIMIENTOS PREHISTÓRICOS DE MURCIA
Esmeralda Mengual Roca y Ricardo Montes Bernárdez (presidente de la Asociación de Cronistas de la Región,Director de la Fundación de Estudios Murcianos Marqués de Corvera y Presidente de la Federación Cultural “Pedro Serna") 

miércoles, 21 de junio de 2017

El día de la Lechuza


Apenas unas horas han transcurrido desde la celebración del día de la Lechuza.

Cientos de personas se dieron cita ayer día 21 de Junio en el denominado Solsticio de Verano para ser testigos de un fenómeno único en la ciudad de Orihuela.

Desde las 19:30, varios curiosos se habían desplazado hacia las inmediaciones de la Iglesia de Santiago para poder contemplar sin perderse ni un detalle lo que acontecería alrededor de las 20:15 de la tarde noche.

En el lugar se personaron Miguel Sánchez Lidón, autor de una de las novelas de misterio más vendidas de entre todos los autores oriolanos. Equipado con un altavoz con el que deleitó a los asistentes con contínuas explicacines para que nadie se quedara sin respuestas.

Lo acompañaron, además de un público que rondaba los cientos de personas, el que ahora lo relata, Víctor M. Navarro, autor de este Blog y Pedro José Gomez Cascales,administrador de la página METEORIHUELA.



miércoles, 31 de agosto de 2016

Orihuela milagrosa: Los milagros de 1510



En el convento de Mathet permanecieron los frailes Predicadores hasta el año 1510.
En este año se desarrolló en Orihuela una epidemia de Peste que amenazó con dejarla desierta de habitantes.

El número de víctimas crecía cada día.

Se intentaron todo tipo de remedios que resultaron ineficaces para detener la expansión de la plaga.

Es entonces cuando, según la tradición, ocurrió el milagro.

Un día en el cual la mortandad había sido más intensa de lo habitual, y los vecinos de la ciudad de Orihuela y sus autoridades habían perdido toda esperanza, ocurrió el milagro:

Una dama vestida de blanco y acompañada de un aroma que parecía venir de miles de flores se le apareció al Justicia de la ciudad.

Andrés Soler, que así se llamaba el justicia, cayó postrado a los pies de aquella figura bondadosa y sin haber dado crédito a lo que estaba contemplando escuchó un voz dulce que le sonó como si cientos de terrones de azúcar tocaran con delicadeza la comisura de sus labios.

-       No has de temer de esta dama, pues he venido a dar consuelo a ti y a tu ciudad. Acoge entre sus muros a los religiosos de la Orden de Predicadores para que propaguen la devoción del Santo Rosario y Orihuela se verá libre de tan terrible calamidad.

Una vez desaparecida la dama y ante el júbilo del Justicia, echó a correr hacia donde residían el resto de autoridades y el clero para dar la noticia de lo que había escuchado y visto con sus propios sentidos.

Todos coincidieron en que aquello no era sino obra de la mano de Dios y de la misericordia de la Virgen María.

Se acordó una reunión entre las autoridades civiles y eclesiásticas y algunos representantes del pueblo.

Se suplicó al R. P. Fr. Gaspar Esteve, Provincial de la Orden de Predicadores de la zona que pertenecía a Valencia, el traslado de los frailes que habitaban en ese momento en el convento de Mathet.

Se envió un mensaje urgente a través de un emisario a ver al Provincial que aceptó y dio su permiso y orden con la condición de que se les proporcionara a la comunidad, mansión adecuada y un templo donde poder celebrar el culto divino.

Orihuela, cedió a los dominicos una pequeña iglesia, que ni se sabe o conoce su antigüedad y que estaba situada junto a la Puerta de Elche o de Levante. Además, unas casas contiguas y se le dio la advocación de Nuestra Señora del Socorro y San José.

Dicha iglesia primitiva se cree según algunos estudiosos, que estaba emplazada en donde actualmente se situa el Claustro de la Carpintería del Colegio.

No llegó el día del traslado hasta que no se celebró con total solemnidad el día 7 de Septiembre de 1510.

Y fue en ese momento cuando sucedió el segundo milagro:

Cuando entraban los frailes a la ciudad de Orihuela, dejando atrás sus muros, el címbalo de la Iglesia Mayor del Salvador (hoy Catedral) se puso él solo a tocar.

Desde abajo, los vecinos de Orihuela acudían raudos a observar el espectáculo y a vítores de Milagro, Milagro, aún hubo alguno desconfiado que quiso comprobar con sus propios ojos que allí en la torre no había nadie causando tal prodigio.

La desaparición de la peste coincidió con la acogida por parte de Orihuela a los nuevos frailes. Por tanto, se cumplieron las palabras de la dama blanca.

Nadie más murió por causa de peste y no hubo que lamentar ningún contagio.

Esto terminó por convencer al Concejo de que aquello había sido realmente por gracia Divina y se complació en otorgar a los nuevos frailes la cantidad y el derecho que costaban los terrenos inmediatos al convento, que fueron quinientos florines.

Estos milagros fueron recogidos en 1715 en un curioso opúsculo manuscrito en latín y redactado por un fraile anónimo de Santo Domingo de Orihuela.

Manuscrito y encuadernado en pergamino, pertenece a la Biblioteca Pública de Orihuela.

El libro, fue usado primeramente como libro de cuentas. Pero, a partir del folio 28, aparecen 48 páginas sin numeración, de título: Praeclara Monumenta insignis Collegii oriolensis Provinciae Aragoniae Ordinis Praedicatorum, illis PPs. Vsui futura qui ordinis nostri annalibus eformandis collaborant collecta et ordinata iussu RRmi. P. N. Magistri Generalis, vi ex Rius litteris constat en donde a modo de anales se da cuenta de lo expuesto anteriormente.







martes, 9 de agosto de 2016

Orihuela curiosa: El Eclipse de Sol de 1706



Estando en Orihuela nos, los hijos de Dios, en la mañana del 1706, a eso de las 10, fuimos testigos de tal oscurecimiento del sol que temimos todos por nuestras vidas.

Siendo 12 de mayo, en plena primavera, pedimos a las autoridades que hiciesen que en La Catedral del Salvador se encendiesen antorchas y que permanecieran alumbrando mientras duraba tal calamidad.

Preguntamos entonces a nuestros mayores y todos aseguraron que jamás habían sido espectadores de prodigio mayor.

Cuando el fenómeno terminó, todos respiramos aliviados y dimos gracias a Dios por no causarnos mal alguno.


martes, 12 de julio de 2016

Una extraña corona en el Museo de la Semana Santa de Orihuela


Este es el curioso y fascinante testimonio de uno de los trabajadores que estuvieron contratados en el Museo de la Semana Santa y que discretamente me ha relatado hoy día 12 de Julio del 2016 y que hemos decidido que permanezca en el anonimato.


Lo que voy a contarte creo recordar que fue por el 2003/2004.

Allí trabajó un hombre muy conocido durante años hasta que durante la celebración precisamente de la Semana Santa, un Miércoles Santo, el hombre falleció si no recuerdo mal en el propio museo.

Yo entré a trabajar por aquel entonces para intentar con mi buen hacer y siempre de forma simpátíca poner un granito de arena en ayudar a que el turismo de Orihuela fuese a mejor. Ya que soy de las personas que pienso que siempre es mejor tratar con una sonrisa a un forastero que con malos modos.

Los problemas hay que dejarlos en casa y cuando uno trabaja por su pueblo lo mejor es hacer tu trabajo tan bien como puedas sin que te afecten tus asuntos personales.

Perdona, me estaba yendo por las ramas.

El caso es que yo llevaba ya unos días trabajando en el Museo de la Semana Santa de Orihuela.

Por aquel entonces había un problema y era que desde la puerta, en donde se desactivaba la alarma, hasta el punto en donde estaban los interruptores de la luz, había un gran trecho que tenías que recorrer totalmente a oscuras aunque fuese de día.

Pero no pasaba nada si ya te conocías el camino, como me ocurría a mí.

Si embargo, aquel día parecía más oscuro de lo habitual. Era un día muy fresco pues mi cuerpo no paraba de tiritar.

El ambiente era tan helado que sentí un temor pasajero.

Cuando me dirigía a oscuras hacia los interruptores, como persona Católica que soy, pedí para mis adentros al Señor que por favor me guiara sin ningún contratiempo.

Lo curioso vino a continuación, ya que de repente una especie de luz circular emergió delante de mi iluminando lo suficiente la sala.

Inmediatamente pensé que podía tratarse de algún rayo de sol que se estaría filtrando por alguna de las ventanas.

Pero era muy extraño pues lo que yo vi emerger del suelo tenía una forma tridimensional, completamente redondo y recordándome a una corona como la que aparece en algunas películas sobre las cabezas de los reyes pero hecha completamente de luz.

Finalmente llegué hasta los interruptores y los pulsé para que la luz artificial invadiera completamente la sala.

Al encenderse las luces, automáticamente, la corona de luz misteriosa que había guiado mis pasos unos minutos antes despareció tal y como había llegado.

Aquel día recuerdo que lo estuve hablando con mi pareja y decidimos olvidar el asunto dando por hecho que no había sido más que un rayo de luz proveniente del sol.

Pero ahora que me lo has hecho recordar ya no tengo la seguridad.

Ya te digo, lo que yo vi, tenía volumen, no era una simple mancha de luz solar en el suelo. Sino más bien como una corona dorada que emergía del suelo y despedía pequeños brillos como si estuviera adornado por algún tipo de joya que hacía vibrar la luz.

Por un instante fue precioso.



domingo, 24 de enero de 2016

Un testimonio oriolano de Bilocación


Anda que no es curioso ni nada este extraño relato que me ha contado un vecino de Orihuela a través del Correo Electrónico. De ser verdad aún estoy flipando.
Os animo a que si tenéis algún caso incomprensible en vuestras vidas o tenéis una imagen en la que aparezcan cosas que no deberían estar, me las podéis mandar para que os las publique en este mismo blog. Gracias por leerme.

Estábamos sentados mi mujer y yo a la espera como cada noche de empezar a cenar mientras ella buscaba con el mando a distancia una película en la televisión con la que poder entretenernos.

Nos pareció escuchar pasos por el pasillo de nuestra casa y nos quedamos mirando entre asombrados y asustados.

Los pasos se hicieron más fuertes y de repente, como una visión de algo insólito, de algo que sabíamos era imposible pero que con una naturalidad increíble apareció ante nosotros.

Una de las sobrinas de mi mujer, a la que ella tiene más cariño, apareció por la puerta del comedor en pijama de color azul y zapatillas.

Enseguida pensé que aquello no podía ser, que siempre cerrábamos la puerta con el cerrojo y que a menos que la hubiésemos dejado abierta sin querer, era del todo imposible que aquella joven hubiese sido capaz de entrar a nuestra casa.

Yo le pregunté que cómo había entrado y me respondió algo que no tenía mucho sentido. Dijo algo como que las puertas son gratis.

No muy convencido con la respuesta me levanté y me dirigí hacia la puerta para examinarla para comprobar que no nos la habíamos dejado abierta. Pero todo estaba correcto, con el cerrojo echado y sin posibilidad de abrir a no ser que la niña tuviera una llave.

Mi mujer, empezó a comportarse con ella con toda naturalidad, como si todo fuera algo normal y aquella niña hubiese estado toda la noche con nosotros y no hubiésemos reparado en ello hasta ese momento.

Y yo no sé si fue por cariño a mi esposa, me dejé llevar también con la sensación de que aquello era de lo más normal del mundo.

El caso es que le preguntamos si había cenado y nos dijo que sí, que quería ver una película con nosotros como había hecho en otras ocasiones que había venido de visita.

Entonces mi mujer se puso a buscar en los canales infantiles algo de dibujos animados mientras yo entre regañadientes decidía que abandonaría la sala y me iría al otro cuarto para ver algo que me gustase a mí.

Mi mujer ya sentada en el sillón y con la niña entretenida, empezó a escribir un mensaje en el móvil a su hermana que vive a más de una hora de viaje de nuestra casa.

En dicho mensaje le explicaba a su hermana lo que estaba pasando y esperó a que esta le contestara.

La respuesta no tardó en llegar.
Mi mujer se quedó muy sorprendida pues en el mensaje recibido se afirmaba que su sobrina estaba en su casa con sus padres y su hermanos viendo una película.

Mi esposa se levantó y se acercó al cuarto en donde yo estaba y me lo contó.
La sensación de que algo imposible estaba ocurriendo se intensificó aún más.

Así que decidimos hacer una prueba para demostrarnos a nosotros mismos que no se trataba todo de una broma.

Fuimos al comedor en donde estaba la niña viendo los dibujos animados y asegurándonos de que no era un sueño, que la chica estaba allí con nosotros con su pijamita, aparecida de la nada, le mandamos un mensaje al móvil para ver si respondía.

Resultó que aquella niña de azul no llevaba el smartphone pero la otra que se suponía que estaba en casa con sus padres sí, pues en pocos segundos nos respondió.

Mi mujer le pidió que se hiciera un selfie con sus padres y la niña al poco nos mandó la foto que le habíamos pedido.

Y era cierto, en la fotografía aparecía junto a su madre, también en pijama, pero diferente al que llevaba puesto en nuestra casa.

Así que sumidos entre la fantasía y la realidad, dejamos que la noche pasara con normalidad aún siendo testigos de un fenómeno imposible.

De vez en cuando le preguntábamos cosas para cerciorarnos de que aquella persona era real.
Y todo parecía de lo más normal. Ella respondía con naturalidad.

Cuando llegó la hora, nos marchamos a la cama como siempre. Esto es, yo a la nuestra de matrimonio y mi mujer con la niña en la de invitados.

Cuando me desperté a la mañana siguiente fui a buscarlas a la cama, para demostrarme a mí mismo que todo había sido un sueño.

La cama de invitados estaba ocupada por dos bultos. Uno era mi mujer y el otro no era más que un amasijo de prendas de color azul colocados de manera que parecía que la persona que había estado dentro se había evaporado.

Desperté a mi mujer y se lo comenté y ella se espantó al comprobar por ella misma que su sobrina ya no estaba entre nosotros.

Volvimos a ponernos en contacto con sus familiares y ellos respondieron que todo seguía normal, con la niña en su cama en su habitación.

Esto es para mí el caso más raro que he vivido en toda mi vida.