Álbum musical destacado por la página web oficial de la Universidad Nacional de Educación Pública Estatal Española (UNED). Apartado dedicado a MIGUEL HERNÁNDEZ, "Poemas musicalizados y discografía". Incluído también en la obra literaria del escritor y colaborador de Radio Nacional de España Fernando González Lucini, "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y su palabra se hizo música".

Mostrando entradas con la etiqueta expediente X. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta expediente X. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de febrero de 2018

EL FENÓMENO PARANORMAL MÁS DESCONCERTANTE DE LA HISTORIA DE ESPAÑA: Sucesos Extraños en el Cabezo del Plomo de Mazarrón


En la región de Murcia, más precisamente en Mazarrón, se encuentra un lugar de singular encanto: el Cabezo del Plomo. Aunque este sitio podría pasar desapercibido para aquellos que no comparten un interés en la arqueología o la investigación, un acontecimiento excepcional ocurrió en este enclave en un día caluroso del año 1982, lo que lo convierte en un punto de mayor atención.

Este sitio histórico representa uno de los principales asentamientos del Neolítico final y el Calcolítico en toda la península ibérica, abarcando una superficie de 3200 metros cuadrados. Durante su antigua ocupación, el poblado estuvo resguardado por una muralla, especialmente en las zonas más vulnerables.

En ese memorable día, aproximadamente una veintena de personas se encontraba en el lugar, dedicándose a sus tareas relacionadas con la arqueología, cuando se toparon con un enigma que, hasta el momento, permanece sin resolver.

La atmósfera se caracterizaba por una calma apacible, apenas un suave soplo de viento y un sol radiante. Fue en ese momento cuando se hallaban específicamente en el tholos del Cabezo del Plomo, un monumento funerario situado al pie del poblado y que constituye el único vestigio conservado de lo que alguna vez fue la necrópolis.

De manera abrupta y de manera única sobre ese punto, el cielo se oscureció súbitamente, cubriéndose de una densa nube negra, y se desató un vendaval con vientos que superaron los 110 kilómetros por hora. Con escaso margen para reaccionar, los presentes apenas lograron mantenerse sujetos al suelo, refugiándose tras las piedras para resistir el embate del viento caprichoso, mientras la luz solar desaparecía casi por completo.

Este extraño fenómeno persistió durante más de 60 segundos. Los testigos, cuyos testimonios gozan de plena credibilidad debido a su pertenencia al ámbito académico y a la alta cantidad de personas que lo experimentaron y sufrieron, se esforzaron por encontrar una explicación lógica que arrojara luz sobre lo que habían vivido.

La consulta realizada a los vecinos locales no condujo a ninguna respuesta esclarecedora. Nadie en la zona había experimentado algo similar en su vida.

FUENTE:
MITOS Y LEYENDAS DE LAS CUEVAS Y YACIMIENTOS PREHISTÓRICOS DE MURCIA
Esmeralda Mengual Roca y Ricardo Montes Bernárdez (presidente de la Asociación de Cronistas de la Región,Director de la Fundación de Estudios Murcianos Marqués de Corvera y Presidente de la Federación Cultural “Pedro Serna") 

jueves, 18 de enero de 2018

El extraño caso de Bilocación de D. Inocencio Carretero


Inocencio Carretero

Ocurrió un hecho extraordinario en la ciudad de Orihuela protagonizado por un hombre de bien, el mismo señor beato que propuso con acierto en 1910 que la nueva Cruz de la Muela se fabricara y se colocara de Hierro y que curiosamente desapareció durante la Guerra Civil, algo que pasó a formar parte de las tertulias como algo anecdótico pero de gran interés y de contenido muy extraño.

Don Inocencio Carretero, se encontraba en la Calle Mayor, justo frente al Palacio Episcopal, atareado en ayudar a un pobre muchacho que había tenido la mala suerte de dejar caer la botella de aceite que esperaba con ansias su madre.

Ya se había recogido, gota a gota y con la sola ayuda de un dedo, el equivalente al lleno de la botella cuando decidieron que la faena había concluido y por tanto marcharon cada uno por su lado después de recibir el soplo fresco de la inocente sonrisa de agradecimiento del niño.

Lo curioso del tema es que en ese mismo instante en que se encontraban con la labor de recoger el aceite, el propio protagonista, Don Inocencio Carretero se localizaba al mismo tiempo en otro lugar, rodeado de varios testigos que así lo confirmaron. Esto es en el Seminario, ayudando en una misa.

Sucesos tan extaños y apasionantes no son de extrañar en una ciudad plagada de hablillas y leyendas.

Inocencio Carrtero murió en el Hospital San Juan de Dios de Orihuela el 6 de agosto de 1914 y fue una figura muy importante en la vida religiosa de la ciudad. Al lugar en donde se conservaba su pálido cuerpo ya sin vida acudieron en masa cientos de ciudadanos para darle el último adiós.

FUENTE:
Libro "EN ORIHUELA DEL SEÑOR" de José. A. Juan García.


domingo, 10 de abril de 2016

Las Señales del Camino de Santiago


Cuenta la leyenda de un hombre, que habiendo perdido a un gran amigo en tristes circunstancias, se ve muy afectado, pues un gran lazo de amistad los mantenía fuertemente unidos.

Así que decide arropar su cuerpo con la pena y el recuerdo de su amigo a través del rostro del fallecido que ha querido grabar en una camiseta y dirigirse sin rumbo fijo ni destino a realizar el Camino de Santiago.


Así empieza el testimonio real:

Acompañado de una alemana iniciamos la ruta en Saint Jean au Pied du Port, un pueblo francés y nos dirigimos hacia los Pirineos.

Durante la caminata, pasamos junto a dos chicas que luego descubrimos que eran brasileñas.

Después del respectivo saludo, seguimos caminando a solas hasta perdernos.

Damos una vuelta y volvemos otra vez a iniciar, seguimos andando y nos topamos con ellas una segunda vez dejándolas atrás. Descansamos un rato y al poco pasan ellas junto a nosotros.

Me desvinculo de la alemana y caminando por unas rampas muy duras y con una llovizna que empezaba a caer, las paso a las dos una tercera vez.

Llego al refugio y me encuentro con que hay varias habitaciones y quiere la casualidad que me toque en la misma habitación en donde me espera la compañía de la alemana del principio y las otras dos chicas brasileñas.

Nos juntamos a platicar y observo que una de las 2 brasileñas sólo sabe hablar su lengua natural y la otra chapurrea el inglés, lo justo para poder mantener una conversación sencilla, sin pretensiones.

Me percato entonces, que la chica con la que mantengo la conversación lleva puesta una camiseta en donde se ve reflejado un rostro y le interrogo por él.

Me responde que se trata de un familiar al que se sentía muy unida. Un tío suyo.

Me siento obligado por las circunstancias a enseñarle yo a ella la camiseta que llevo impresa con el rostro de mi amigo y que oculto debajo de la sudadera.

Esto provoca una reacción en la chica con la que no podía comunicarme que se dirige a su amiga y le dice algo en un idioma que no conozco.

Claro, yo intrigado por la conversación que empiezan a mantener, le pregunto a la que habla inglés y me responde que su amiga le está indicando que conoce a mi amigo, que le suena su cara.

En un principio me quedo un poco sorprendido por la posible casualidad de que conozca a mi amigo fallecido pero en seguida pienso que no puede ser, que seguramente será que habrá visto durante todo su viaje a alguien con rasgos parecidos.

No le damos más importancia al asunto, pero la chica se queda pensativa como diciendo, ¿dónde he visto yo a este tío?
Sigo hablando con la otra y al poco rato nos interrumpe la que estaba pensando para decirle a su amiga que me transmita que a ese chico lo ha visto antes caminado conmigo.

Le digo que seguramente nos ha confundido con otros chicos. Y me dicen que no, que hace nada, mi amigo se encontraba en la cama de al lado tumbado.

Llega a decirme en un tono menos informal que está segura que era él. Que ese chico iba caminado conmigo y que además lo ha visto acostado en esta cama.

Miro la cama y observo una serie de objetos que pertenecen a alguien que todavía no conozco.

Entonces pienso para mis adentros que la clave de todo está en el sujeto dueño de esos objetos que seguramente será un chico joven con rasgos similares a los de mi amigo.

Y a esto que entra un hombre mayor que en nada se parece a mi amigo y se dirige hacia sus cosas que permanecen en la cama que acabamos de mirar.

(Esto provocó que los 3 nos quedásemos mirando como tontos. Con una sensación de vació y de que algo raro estaba sucediendo).

La chica sorprendida me asegura al cien por cien que ese chico iba caminado conmigo y está segura porque ha recordado que la tercera vez que he pasado junto a ellas en el camino, mi amigo, se ha dado la vuelta, la ha mirado y la ha sonreído sin dejar de caminar.
Y después de decirme esto, se pone a llorar.

La chica era veterinaria, no era ni mística, ni adivina ni ninguna de ese tipo de personas que se hacen llamar a sí mismas como sensitivas.

Así que esta primera experiencia me dejó marcado para el resto del camino que me tenía reservadas algunas sorpresas más.

Tiempo después, sigo con mi ruta hacia Santiago, esta vez con la camiseta de mi amigo visible y conozco casualmente a otra mujer que me mira de una manera extraña, como si me conociera.

Empezamos a charlar y me pregunta por la foto y a media conversación me interroga sobre la fecha de la muerte de mi amigo.

Le respondo que el 13 de diciembre del 2007. Se queda pálida y haciendo un esfuerzo para vencer algo que mis ojos no pueden observar, pero que casi se puede palpar por la tensión que se produce en mi cerebro como una llamada de alerta, me dice que ese mismo día de ese mismo año había muerto su sobrino.

Ya tenemos 2 extrañas casualidades.

La historia continúa tiempo después, pasando la Cruz de Hierro, en León, sigo caminado y conozco a dos barcelonesas.

Nos ponemos a charlar y una de ellas que me mira también de manera extraña me pregunta sobre la fecha de nacimiento, se lo digo y ella me dice el suyo y fíjate tú que casualidad que era la misma fecha exacta de cuando había nacido mi amigo.

Pero no, todavía queda lo más curioso y es que estuve hablando con Tomás de Manjarín un tío que dice que es el último templario, un tipo muy curioso que sabe mucho de historia y que fue tan amable de invitarnos a comer.

Yo noté una cosa rara y es que no se dirigió directamente a mí en ningún momento. Sólo hablaba con las catalanas.

Este supuesto templario, sigue contando anécdotas y una de ellas me llama la atención, pues se trata de la historia de una mujer que conduciendo, pierde el control del coche cambiando de carril, viene otro coche de frente y que al esquivarlo acaba perdiendo la vida en una gasolinera.

Me quedo estupefacto y de repente se dirige a mí por primera vez en toda la conversación y me pregunta: ¿Cómo murió tu amigo?

Y le digo:

-         Así como lo acabas de describir.

Y el tío sonriendo me dice:

-         Tu amigo está bien, no te preocupes. Hazle caso a las señales.


Y eso fue la experiencia traumática pero a la vez liberadora que me pasó en mi viaje hacia Compostela.

De momento, lo estoy plasmando en un libro que estoy escribiendo junto con otras anécdotas curiosas que me pasaron durante mi viaje y que pronto publicaré y que te invito a conocer.


Poco después, el chico que me contó este testimonio, se bajó de nuestro coche y dándonos las gracias por haberlo acercado a su casa en Rafal, se despidió de nosotros asegurándome que mantendríamos el contacto.