Álbum musical destacado por la página web oficial de la Universidad Nacional de Educación Pública Estatal Española (UNED). Apartado dedicado a MIGUEL HERNÁNDEZ, "Poemas musicalizados y discografía". Incluído también en la obra literaria del escritor y colaborador de Radio Nacional de España Fernando González Lucini, "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y su palabra se hizo música".

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sábado, 22 de octubre de 2016

FICCIÓN: Lugares Malditos de Orihuela: 2. La calle del ladrón de almas



Casi nadie lo conoce, pero cuentan de un lugar de Orihuela, que por las noches un visitante indeseado hacía su aparición.

De aspecto terrible, las personas que han sobrevivido a semejante espanto, muestran todavía hoy día las huellas de su dolor.

Unas marcas como de arañazos en diversas partes del cuerpo.

La cicatriz ha quedado eterna sobre su piel.

Este lugar terrible era visitado por un ente alargado de aspecto siniestro que vestía siempre de ropa oscura, como si fuese de luto riguroso o estuviese embutido en una túnica negra. que con sus frías y alargadas manos blanquecinas robaba el alma de nuestros seres más queridos.

Parecía una mujer mayor vestida de luto riguroso –me dice la testigo.

Mira, aún me queda este recuerdo de cuando vivía allí y me atormentaba por las noches.

La mujer, se baja un poco la blusa por la espalda y me enseña unas marcas en forma de arañazos cuyo origen me asegura provenían de las garras de aquel ser monstruoso que la visitaba dormida cada noche mientras permanecía en su antigua vivienda.

Así fueron sustraídas las pequeñas almas de varios niños inocentes.


La única casa afectada que queda en pie

Las crónicas documentan la muerte de 5 niños, algunos con apenas unos días en extrañas circunstancias. Muerte súbita diríamos hoy.

Pero los habitantes de aquel lugar saben que fue por otros motivos más tenebrosos.

Cuando hicieron la obra, el colegio que hay actualmente, El Oratorio Festivo, le ofreció a los vecinos que entregaron sus casas, una cantidad de dinero que algunos se negaron a aceptar.

Sólo querían salir de ese sitio y empezar una nueva vida alejados del misterio y de los horribles sufrimientos y malos recuerdos que dejaban para siempre en aquel lugar maldito.

Las camas, los cuadros, los sillones y sillas, todo se dejó allí.

Algunas vecinas, acudían a un sacerdote pidiéndole auxilio, pero el cura no las creía y las trataba de locas.

Determinados objetos de las viviendas, como por ejemplo un cuadro en concreto, se lo encontraban por los suelos cada mañana al pasar por una de las habitaciones en donde habían dado luto a sus niños fallecidos.

El cuadro aparecía en el suelo sin ningún tipo de marca, era colocado en su sitio y al día siguiente volvía a aparecer otra vez en el suelo. Curiosamente sin romperse.

Una de las familias llegó a sentirse muy asustada y le cogió pánico a la habitación en donde se producía dicho fenómeno.

Por las noches, las viviendas afectadas lucían todas sus luces encendidas por el temor a quedarse a oscuras, creyendo que de esta forma espantarían al intruso.

Aquí se originó el fenómeno

Pocos días antes de abandonar una de las casas, que lamentablemente fue derribada en la zona donde ahora está el campo de fútbol del colegio, se originó un fuego en extrañas circunstancias cuyo origen no puedo explicar ninguno de los bomberos que acudieron a sofocar las llamas.

Una curiosidad más:

La mayoría de los bebés que fallecieron en este lugar habían nacido durante el mes de diciembre en diferentes años como se puede comprobar en sus partidas de nacimiento.

ACTUALIZADO 4/11/2016:

Una persona que participó en una de las famosas Rutas del Miedo, me relata que cuando era pequeña conoció una casa que estaba situada justo en el lugar del que estamos hablando en el Blog.


Iba de acompañante de su tía que estaba viendo casas para comprar y esa se la ofrecieron a buen precio. 

Curiosamente, yo aún no se lo había mencionado.

Me cuenta, que desde siempre, tiene un sueño que se le ha ido repitiendo durante toda su vida y que parece acompañarla como un aviso eterno de peligro.


Ve en su sueño, la casa emplazada justo donde ahora está el campo de fútbol y me la describe con un gran patio interior que no puede borrar de su memoria.

Incluso esa misma semana ha soñado con ella.


A principios de año me pasé por ahí, escamada por los extraños y repetidos sueños e intenté ubicarla pero no pude. 

Sé que estaba ahí pero no el lugar exacto.

sábado, 6 de agosto de 2016

Orihuela curiosa: La fuga de los dos pequeños buscadores de horizontes



En las primeras horas de la mañana del lunes 13 de Enero de 1930, dos pequeños jovenzuelos J. Fenoll de 11 años y M. Molina de 12 años de edad quisieron conocer el mundo.

Cargaron ambos con su costal sobre sus pequeños hombros y con un bastón cada uno, para ayudarse en su caminar, iniciaron lo que iba a ser la aventura de sus vidas.

En los bolsillos sumaban entre los dos sesenta céntimos y dentro del morral guardaban celosamente el alimento que debía de saciar su hambre en forma de panecillos.
Más al fondo de la bolsa, un mapa con el que escudriñar el horizonte cuando se sintiesen perdidos.

Parece ser que querían llegar hasta Argentina, en donde hablaban su mismo idioma.

Bien cansados estaban los dos niños de las alegrías y tristezas de su ciudad cuando decidieron dar un cambio de aire a sus vidas.

Los futuros hombres se aburrían enormemente en el ambiente tranquilo y tibio del hogar, estaban sin duda cansados de ir a la escuela todos los días a la misma hora, y jugar a las mimas travesuras en idéntica plaza; querían renovar el paisaje, contemplar otras puestas de sol, que dirían los poetas, volver a la normalidad del dinamismo de que nunca gozaron; e impulsados por estos deseos, se lanzan a la ventura, carretera adelante y sin otras armas que un bastón, unos céntimos y un corazón que navega a la deriva en el mar de las ilusiones.

De Orihuela salieron partidas que los buscaban por todos los rincones desde el momento en que sus familiares empezaron a echarlos en falta.

Ninguno había venido a comer a su casa y sus madres preocupadas habíanse visitado la una a la otra para interrogarse sobre los pequeños.

Se toparon en el camino y nada más verse a lo lejos por las caras que me llevaban supieron lo que ocurría.

Entonces todo fue revuelto y caos por las calles de Orihuela.

Los vecinos y curiosos se sumaron a la búsqueda de los dos desaparecidos y se llamó a las autoridades que malamente pudieron consolar a las dos mujeres y a sus maridos.

Las partidas marcharon por el camino que llevaba a Murcia, a Almoradí, al Castillo, y por último, la que debía de tener la fortuna de encontrarlos, partió para Alicante.

Los animosos muchachos, que querían ampliar el marco de su ambiente, no contaban con el deseo legítimo de sus padres de retenerlos junto a sí y puesto en acción este otro deseo, fueron detenidos al anochecer a la entrada de Crevillente, lugar hasta donde habían llegado andando.

Los llevaron de vuelta a Orihuela y entre un mar de lágrimas se abrazaron a sus padres ante la multitud que tanto había sufrido.

MORALEJA:

Nadie puede censurar el deseo de mejoramiento noblemente sentido; pero lo que debe impedirse a toda costa son los engañosos sentimientos y los mal trazados planes que nos puedan hacer iniciar una empresa sin conocer ciertamente el resultado; porque la verdad, emprender una ventura que debe terminar en Buenos Aires y quedarse en Crevillente, es bien desconsolador.


FUENTE:






domingo, 31 de julio de 2016

¿A qué jugaban los oriolanos antes de que llegara POKEMON GO?


EL JUEGO DE MOROS Y CRISTIANOS

Este que aquí os voy a comentar es un juego tan antiguo como LA ARMENGOLA.

Un juego al que miles de niños han jugado a lo largo de la historia de Orihuela y que tiene su origen en los tiempos de la reconquista.

Estas son las reglas:

Se hacen 2 equipos con un número idéntico de jugadores que no puede pasar la decena pero tampoco ser menor de 5 personas.

Sobre una superficie llana se trazan dos líneas rectas en los extremos de lo que será el campo de juego, una frente a la otra que sirven para representar los castillos de los dos bandos.

Se trazan también otras dos líneas en los laterales con un punto central que será reservado para las mazmorras de cada equipo.

Cada equipo se sitúa detrás de su línea, con los jugadores formando barrera pegados unos junto a otros y tendrán una mano adelantada como si se tratara de mendigos hambrientos en busca de limosna.

Debe haberse sorteado previamente qué equipo empieza.

El jugador que inicia la partida saldrá del castillo y se pondrá frente a los jugadores contrarios a lado interior de la línea pero sin cruzarla.

Va pasando la mano con suavidad por encima de cada una de las manos tendidas.

Por sorpresa golpeará con más fuerza en una de las manos y saldrá corriendo para dirigirse a su castillo.

El que ha sido golpeado en la mano con más fuerza saldrá en carrera en su persecución antes de que su rival traspase la línea de su castillo.

Si consigue alcanzarlo antes tocándolo, lo convertirá en prisionero. Si no, se repetirá otra vez el proceso pero esta vez con el jugador que fue “agraviado”.

Haya hecho prisionero o no, los turnos e van alternando con el jugador que salió en carrera al ser seleccionado.

Eso significa que ahora le toca al otro bando repetir la misma operación.

Aprovechando la salida de uno de sus jugadores será este el encargado de pasar la mano por encima de las de los adversarios.

La manera de liberar a los jugadores prisioneros es la siguiente:

Si el jugador que regresa al castillo corriendo toca a uno de los suyos y este no es atrapado por el adversario que corre tras el prófugo podrá declararse libre y regresar a su vez también a su castillo de origen.

Gana el equipo que hace prisioneros a todos los del equipo contrario.
Se puede pactar de antemano una duración de los combates y el equipo que más prisioneros haya hecho es el que gana.

Los equipos se han de formar de forma completamente aleatoria para que no haya favoritismos.

Sólo se puede liberar a un jugador cada vez.

Para que no haya ningún tipo de malentendido, hay que distinguir bien entre caricias y golpeteo sonoro que es el aviso de que se ha declarado la guerra al jugador.





miércoles, 2 de diciembre de 2015

El milagro del Patio de Lourdes


Nos encontramos en el Colegio Santo Domingo de Orihuela. Concretamente en la parte interior más alejada del patio de Lourdes. El patio infantil donde se encuentra la famosa “Peña” que en mi niñez usábamos en los recreos como un tobogán gigante y que ahora esta vallado y que en su cima contiene la figura de una virgen.


Se encontraban 3 niños jugando junto a la montaña en la parte interior de lo que aparece en la primera fotografía. Detrás de la puerta que antiguamente no estaba así. No había ni muro, ni puerta.

Era una zona con tierra y de donde destacaban algunas piedras y trozos de columnas de un tamaño considerable.

Los niños que eran hermanos se entretenían entre risas y juegos inocentes. Ninguno de ellos podía presagiar lo que estaba a punto de ocurrir.

Cuando uno de ellos se había dado la vuelta, se escuchó un grito que atravesó la piel de sus otros 2 hermanos.

Inmediatamente dirigieron la mirada hacia el lugar en donde había sido proferido el grito y se encontraron con una imagen atroz.

Una enorme piedra había caído encima de su hermano más pequeño y estaba aplastándolo.

Sin saber cómo ni de donde, se acercaron prestos a ayudarlo para evitar el mal peor.

Con sus manitas pequeñas y sus deditos resbaladizos eran incapaces de levantar la roca que debía pesar una tonelada.

No había tiempo para buscar ayuda, pues era o intentarlo o ver como su hermanito podía sufrir un daño terrible.

Pero algo extraño ocurrió.

Como si una mano invisible los ayudara, los niños sintieron como si el peso de la piedra desapareciera bajo sus esfuerzos.

La roca fue levantada como si se tratara de una pluma y arrojada hacia el interior de la cueva con una fuerza inusitada.

Los niños se abrazaron a su hermano menor y lo sacaron de la zona y fueron a buscar ayuda.

Al final, todo quedó en un susto. Salvo, por el hecho de que cuatro pequeñas manitas fueron capaces de levantar una roca que ni siquiera un adulto hubiera sido capaz de levantar.

¿Fue el destino?, ¿O quizás algo o alguien invisible los ayudó en su titánica tarea?

Algún día os contaré que tiene de especial este patio del Colegio Santo Domingo.


TESTIMONIO REAL:


Éramos niños y nos quedábamos a comer a medio día en el Cole.
Fue muy poco tiempo.
Estábamos jugando y cogi un palo del suelo e iba metiendolo en todos lo agujeros de la montaña.
Según íbamos caminando al meterlo en uno me pareció que se abría una raja en la pared así q grite:

- ¡Mirad esto se va a caer! -

Y mi hermano mayor dijo que va y se acerco a tocarlo.
En cuando lo hizo se desprendió una roca enorme y créeme era muy grande.
Mi hermano pequeño quedo atrapado debajo perdiendo además varios dientes en el golpe. La roca lo cubría entero, la cabeza asomaba un poco por un extremo.