Álbum musical destacado por la página web oficial de la Universidad Nacional de Educación Pública Estatal Española (UNED). Apartado dedicado a MIGUEL HERNÁNDEZ, "Poemas musicalizados y discografía". Incluído también en la obra literaria del escritor y colaborador de Radio Nacional de España Fernando González Lucini, "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y su palabra se hizo música".

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viernes, 26 de enero de 2018

La vez que un oriolano quiso crear un paraíso de piedra


El año pasado, el 2017 nos dejó un hombre que había tenido un sueño y que él sólo con la ayuda de sus manos lo había puesto en práctica en la ciudad vecina de Elche.

Nacido en Orihuela en 1926, este zapatero de profesión pero también experto en la colocación de cortinas y rieles, supo dejar huella en estas tierras gracias a su afición a la montaña.

Se perdió en busca de un lugar en donde hacer realidad su sueño de convertir parte de esa sierra que el admiraba en una obra de arte atemporal.

Y lo consiguió, vaya si lo consiguió.




En lo alto de la montaña conocida como El Cau, en las rocas que pertenecían a la antigua cantera donde se recogía el canto para la restauración de la Basílica de Santa María, aprovechando los momentos libres que le permitía su jubilación, empezó a picar y a dar forma a las piedras.

Poco a poco aquello fue tomando carácter y acompañado de la inestimable colaboración de Cándido, Vicente y Pere realizaron un trabajo titánico entre el año 2000 y el 2008.

Miles de visitantes acuden al lugar como uno de los destinos turísticos más curiosos y hermosos de la ciudad de Elche.

Entre las obras que se pueden localizar en ese lugar están la propia Iglesia de Santa María, El Escudo y Dama de Elche, el pantano, el Molino Real, la Fuente de la Glorieta, la Calahorra, Calendura, el Misteri y el Palmeral.































lunes, 28 de marzo de 2016

Participando de la Leyenda del Canto Foral



"Siendo fiel a mi rey contaré que con mis propios ojos he sido testigo del balcón más hermoso de toda la cristiandad y que en mi Castilla nada hay que se le parezca".



Estas fueron las palabras que el enviado de Pedro el Cruel dijo al ver por primera vez las vistas de la Vega Oriolana al descorrer las cortinas que tapaban los orificios por donde debía pasar la luz en el llamado Canto Foral.


Nosotros quisimos participar de tan hermoso momento y nos decidimos un fin de semana a subir a su interior para comprobar de primera mano si algo de la leyenda quedaba en el interior de este enorme pedrusco.

Lo cierto es que se trata de un hermoso lugar.

Ya en su entrañas fuimos partícipes de un momento intenso en el que cerramos los ojos y nos dejamos llevar por el eco de este hecho histórico que nos arropó y nos hizo cómplices una vez más de la historia de nuestra querida ciudad.

Si quieres conocer la leyenda, pincha el enlace que hay después de las fotos.











domingo, 20 de septiembre de 2015

Orihuela curiosa: El secreto de la buena suerte Oriolana


Orihuela tiene en su sierra gran abundancia de un mineral verde conocido como la Malaquita (La que los males quita).

Una piedra a la que desde inmemorables tiempos se le atribuyen propiedades sanadoras capaces de quitarnos cualquier mal.

Químicamente no es más que un carbonato básico de cobre blando (dureza de 3 a 4) y de color verde.

Se supone, según los viejos chamanes y curanderos, que absorbe la energía que causa el dolor cuando es colocado sobre una parte del cuerpo en donde se padecen molestias.
Que mejora el estado de ánimo y el cansancio físico.
Ayuda a conciliar el sueño. Fue de uso común en la Edad Media para ahuyentar los malos sueños.

Los egipcios la utilizaron para las infecciones oculares y sus mujeres como sombra de ojos.

También ha sido utilizada como facilitador de confianza en nuestras propias capacidades.

Se dice que es capaz de curar la ansiedad y el estrés.

Celtas, griegos y romanos la tenían como la piedra que atraía la buena suerte y la prosperidad.

Los pueblos antiguos la utilizaron como emblema de inteligencia, buena estrategia y protección.

En la edad media, en casos de inspiración, protección, atracción de fortuna, fertilidad e inteligencia.

Ha formado parte de anillos, brazaletes, báculos, columnas, chimeneas, lámparas, mesas, bandejas, encimeras, cajas, etc.

Así que, para concluir, algunos de los oriolanos que tengan un exceso de buena suerte le tengan que agradecer a este mineral parte del mérito de sus logros.