domingo, 17 de julio de 2016

La Leyenda de Torrejón de San Bruno


En una finca conocida con el nombre de Marabú, muy cerca de Torrevieja, existía por aquel entonces un hermoso olivar dentro del cual había una olivera que destacaba de todas los demás pues se decía que bajo sus ramas y pegado al tronco se podía contemplar por las noches un fuego incomprensible.

La gente asustada esperaba los rayos de sol de la mañana para indagar lo que allí sucedía.

Pero uno de la zona que se sentía más valiente se acercó una noche para contemplar de cerca el fenómeno.

Al encontrase cerca del árbol escuchó una voz que le pidió que por favor se construyese allí mismo una ermita.

Se volvió y descubrió con sorpresa a su lado la figura de un hombre que estaba en posición de orar.

Le preguntó a quién debían de dedicar dicho edificio.

Y la voz respondió que a San Bruno pues de él era la voz que estaba escuchando.

Al poco de ocurrir estos hechos apareció bajo la copa del árbol un cuadro con el rostro de San Bruno que alguien había plasmado de la noche del encuentro y con este prodigio y los anteriores se construyó la ermita y bajo su techo se conservó dicho cuadro que nunca nadie fue capaz de averiguar quien o qué lo había pintado.


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