viernes, 7 de abril de 2017

Orihuela y el descubrimiento de América



¿Qué relación tienen Orihuela y Cristóbal Colón?

Si os preguntara cuál es el episodio más importante de la historia de España seguramente alguno de vosotros me responderíais que el descubrimiento y la conquista del Nuevo Mundo en la época en la que nuestro país gozó del privilegio de haberse convertido en el Imperio más grande de la historia de la humanidad.

Bueno, es cierto.

Pero, ¿Sabíais vosotros que Orihuela estuvo directamente relacionada con el descubrimiento?

Sí, ya sé, algunos estaréis pensando que es una paranoia mía.

Pues no, no es una ficción.

Resulta que uno de nuestros alcaldes fue precisamente la persona que puso el dinero sobre la mesa para que la legendaria empresa que realizara Cristóbal Colón terminase de forma exitosa.

Aunque he manipulado un poco el orden, ya que no fue alcalde antes que mecenas. Sino que lo uno desembocó en lo otro, esto es, gracias a que intervino en la parte económica de la expedición se le otorgó el privilegio de ser uno más en la larga lista de alcaldes ilustres de nuestra querida ciudad.

Y esta es la explicación rescatada de las crónicas valencianas.

Corría el año 1490 cuando la familia Mirón, dueña de la alquería conocida en la actualidad como Redován junto a los nuevos regadíos denominados cómo "La heretat d'Ortanova" (tierras que quedaban entre Benferri y el actual Barrio de San Carlos) vendió a un caballero de renombre que había participado en la Reconquista del Reino de Valencia.

Este caballero se llamaba D. Jaime Santángel. (La imagen es de su hermano Luis de Santángel por Hans Holbein, Tate Gallery de Londres)).

Durante el año 1491 este personaje fue nombrado por Fernando el Católico Alcalde General de Orihuela en agradecimiento junto con su hermano Luis de Santángel por haber sido los prestatarios reales que sufragaron los viajes de Colón para el descubrimiento de América.

Este caballero invirtió también grandes cantidades de dinero en el actual término de Redován, en dónde estableció una de sus residencias familiares cómo finca de esparcimiento para sus ratos libres.

Casualmente, tanto Jaime Santángel como su hermano Luis habían conocido y entablado amistad con anterioridad con el mismísimo Cristóbal Colón gracias a un viaje a Valencia realizado por el futuro descubridor en 1491 con la intención de conocer los trabajos de los calafates en las atarazanas del Grao.

Cuentan las crónicas que el genovés llegó a Valencia muy contrariado por que toda su ambiciosa empresa de descubrir nuevas tierras había sido rechazada por los cosmógrafos del Consejo de los Reyes Católicos y en un atisbo de sinceridad así se lo había confesado a los hermanos Santángel.

Cuenta la tradición que estas fueron las palabras que rodearon tales momentos:

¿Por qué los cosmógrafos reales se oponen a vuestros proyectos?

Creo que es la envidia la que los controla.

Mala es, pues es cierto que donde la envidia reina no puede durar la virtud.

No crece la virtud allende pisan los poderosos.

SI vos me dierais una garantía yo podría ayudaros en los menesteres económicos.

¿Y cuál podría ser esa garantía?

Si me entregaseis el cetro, las coronas y las joyas de sus majestades yo pondría todo lo que hiciese falta para que iniciaseis sin demora vuestro viaje.

Y así ocurrió. El 12 de octubre de 1492 los españoles pisamos las vírgenes costas americanas.

Y todo gracias al dinero que este oriolano honorífico prestó a través de la banca que tanto él como su hermano habían creado con sus propias manos.


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