martes, 20 de septiembre de 2016

Los Usureros de Orihuela


Hubo una época en la que abundaban en la ciudad los hombres dedicados a aumentar su capital haciendo préstamos usurarios.

Generalmente, estos señores eran respetados por la mayoría de los pacientes ciudadanos que los saludaban única y exclusivamente porque eran ricos.

Practicaban de ordinario con gran escrupulosidad además de la usura, las obligaciones de todo buen cristiano, asistiendo a misa todos los domingos y algún que otro día, dándose golpes de pecho y santiguándose con agua bendita.

El dinero recogido haciendo préstamos a un interés excesivo, lo empleaban casi siempre en la compra de huertos de naranjos.

A uno de estos seres martirio de la sociedad, habían acudido varias veces los buenos oriolanos en demanda de cantidades que remediarían aunque fuera momentáneamente su situación angustiosa.

Siempre eran recibidos por Don Isaac o Don Moisés, los dos usureros más nombrados de la ciudad, con afectuosas pruebas de refinada cortesía, las cuales no hacían bajar ni un céntimo el interés crecidísimo de la cantidad prestada que les entregaban con gran solemnidad y ojillos escudriñadores, frotándose después las manos amarillas de largos dedos avarientos.


FUENTE:
JOSÉ MARÍA BALLESTEROS

No hay comentarios:

Publicar un comentario