Con la llegada de la Semana Santa en Orihuela, una ciudad con una rica tradición y profunda devoción, las calles se llenan de fervor y solemnidad. Mientras los devotos se preparan para participar en las procesiones y celebraciones litúrgicas, existe un aspecto particular de esta festividad que a menudo pasa desapercibido: el fascinante mundo del coleccionismo de objetos relacionados con la Semana Santa Oriolana.
Más allá de las tradiciones arraigadas y las ceremonias religiosas, algunos individuos han llevado su devoción hacia la Semana Santa de Orihuela a un nivel casi fanático, convirtiéndose en coleccionistas apasionados de objetos vinculados a esta celebración única. Desde figuras religiosas hasta elementos específicos de las procesiones, estos coleccionistas buscan preservar y honrar la riqueza cultural y espiritual de la Semana Santa Oriolana a través de sus tesoros únicos.
El coleccionismo en la Semana Santa Oriolana abarca una amplia gama de objetos. Las figuras religiosas que representan a los protagonistas de las procesiones locales, como Nuestra Señora de los Dolores, el Cristo de la Agonía, Nuestro Padre Jesús, La Verónica, María Santísima del Perdón o la mismísima talla conocida como la Diablesa son codiciadas por su artesanía y significado espiritual o esotérico. Estas representaciones, talladas con destreza o modeladas con devoción, se convierten en testigos silenciosos de la fe de aquellos que las poseen.
Los coleccionistas también buscan medallas y medallones específicos de Orihuela que capturen momentos clave de la Semana Santa local, conectando así a los devotos con su herencia espiritual de una manera tangible y personal.
El arte sacro relacionado con la Semana Santa en Orihuela se convierte en un atractivo principal para los coleccionistas. Pinturas, grabados y esculturas que representan las escenas más emotivas de las procesiones locales se vuelven piezas codiciadas. Algunas de estas obras de arte, realizadas por artistas locales, no solo son expresiones artísticas sino también valiosos testimonios de la identidad cultural de Orihuela.
Desde hábitos y vestimenta litúrgica hasta objetos más mundanos como programas de eventos, carteles de procesiones, y recuerdos cotidianos de devoción como llaveros o pañuelos con motivos de la Semana Santa, los coleccionistas buscan preservar cada detalle que documente y honre la Semana Santa Oriolana.
El coleccionismo de objetos de la Semana Santa Oriolana no solo se trata de acumular posesiones, sino de preservar la historia viva de esta celebración tan arraigada en la ciudad. Fotografías y postales antiguas se convierten en testigos visuales de momentos históricos y la evolución de las tradiciones locales a lo largo de los años.
En última instancia, el coleccionismo en la Semana Santa Oriolana no es simplemente una búsqueda de objetos físicos, sino un viaje espiritual y cultural. Estos coleccionistas, apasionados y dedicados, se convierten en guardianes de la fe, comprometidos en preservar y compartir la riqueza espiritual de la Semana Santa Oriolana a través de sus tesoros coleccionables.
ALGUNOS EJEMPLOS DE ARTÍCULOS DE COLECCIÓN VENDIDOS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS:
MEMORIAS CENTENARIAS: REVISTA Y PROGRAMA DE LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA DE 1929
En el apasionante universo del coleccionismo de la Semana Santa Oriolana, pocos objetos pueden rivalizar con la rareza y el valor histórico de la Revista y Programa de la Semana Santa de Orihuela del año 1929. Este ejemplar, vendido el 26 de mayo de 2020 por 225 euros, se ha convertido en un verdadero tesoro que transporta a los coleccionistas a una época pasada, ofreciendo una visión única de las tradiciones de Orihuela durante ese crucial año.
Las dimensiones generosas de 31x24,5 cm. otorgan a esta revista una presencia imponente. Con sus 34 páginas meticulosamente conservadas, el ejemplar transporta a los admiradores modernos de la Semana Santa Oriolana al vibrante escenario de 1929, ofreciendo una visión auténtica y detallada de las festividades religiosas de aquel tiempo.
Las cubiertas de esta revista no solo sirven como protección física, sino que se erigen como auténticas obras maestras de arte gráfico de la época. Cada detalle, desde las ilustraciones de las procesiones hasta los ornamentos religiosos, refleja la destreza artística y la devoción que caracterizaban a Orihuela en 1929.
La subasta del 26 de mayo de 2020 fue el escenario donde esta joya histórica cambió de manos por 225 euros. La competencia por poseer esta reliquia demostró el aprecio de los coleccionistas por elementos que encapsulan la esencia auténtica y única de la Semana Santa Oriolana.
Cada página de esta revista se convierte en una ventana a la Semana Santa de Orihuela en 1929. Desde las imágenes de las procesiones hasta los anuncios de la época, esta revista no solo documenta los eventos religiosos, sino que también ofrece un fascinante vistazo a la vida cotidiana y las costumbres de la ciudad en ese momento crucial de su historia.
Aquellos que ahora custodian esta revista y programa de 1929 se convierten en guardianes de un legado preciado. Más allá de su valor monetario, esta reliquia se erige como un testimonio tangible de la identidad cultural de Orihuela y su devoción centenaria a la Semana Santa.
RELICARIO GRÁFICO: EL CARTEL POSTER DE LA SEMANA SANTA 1958 - ORIHUELA - ALICANTE
En el mundo del coleccionismo de la Semana Santa Oriolana, pocos tesoros son tan cautivadores como el Cartel Poster de la Semana Santa de 1958, que una vez presidió las calles de Orihuela, Alicante. Con unas dimensiones imponentes de 92 x 64 cm, este artículo, vendido el 17 de abril de 2018 por 125 euros, se presenta como un auténtico relicario gráfico que resguarda la esencia de las celebraciones pasadas.
Este cartel, con sus dimensiones majestuosas, no es solo un objeto visual; es un portal que transporta a los observadores directamente a la Semana Santa de 1958. Las calles de Orihuela se recrean en cada detalle, permitiendo que el legado de aquel año perdure a través de los tiempos.
La autoría de este cartel añade capas de significado y prestigio. Dibujado por el maestro Luis Bono, el cartel lleva consigo la impronta artística de un talento reconocido en la creación de obras de gran valor estético. La litografía, a cargo de José M. Ventura Hita Granada, eleva aún más el estatus del cartel, resaltando la colaboración de dos nombres prominentes en el mundo del arte y la Semana Santa.
El 17 de abril de 2018 marcó el día en que este cartel cambió de manos en una subasta que resonó en los círculos coleccionistas. La puja alcanzó los 125 euros, evidenciando el valor que la comunidad atribuía a esta pieza única que encapsula no solo la maestría artística, sino la historia viva de la Semana Santa en Orihuela.
Más allá de su valor económico, este Cartel Poster de la Semana Santa 1958 es un testamento artístico y cultural que trasciende el tiempo. Cada línea trazada por Luis Bono cuenta la historia de la devoción y la tradición que envolvieron Orihuela en aquel año específico, siendo un puente tangible entre generaciones.
La transacción por 125 euros no solo representó un intercambio monetario, sino la adquisición de un legado. Aquellos que ahora custodian este cartel se convierten en portadores de la Semana Santa Oriolana de 1958, preservando su emblema visual y perpetuando la historia a través de la admiración y el respeto hacia esta obra maestra de la devoción y el arte.
VIAJE A TRAVÉS DEL TIEMPO: EL CARTEL DE LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA 1953, ALICANTE
En el tejido de la Semana Santa Oriolana, cada cartel se convierte en un capítulo visual que narra la historia devota de la ciudad. Uno de estos tesoros es el Cartel de la Semana Santa de Orihuela 1953, que resonó en las calles de Alicante. Este artefacto histórico, vendido por 125,00 €, se presenta como una ventana a través del tiempo, litografiado por Ortega e ilustrado por Soriano.
Con dimensiones aproximadas de 100 x 70 cm, este cartel no solo es una obra visual, sino un monumento que evoca la grandiosidad de la Semana Santa de 1953 en Orihuela. Las calles, las procesiones y la devoción resplandecen en cada centímetro cuadrado, inmortalizando un año crucial en la historia de las celebraciones religiosas de la ciudad.
La litografía es una forma de arte que requiere maestría y destreza, y el cartel de la Semana Santa de 1953 lleva la firma artística de Ortega, un grabador cuyo trabajo impregna esta pieza con la autenticidad y el carácter únicos de su arte. La litografía se convierte así en el medio a través del cual se plasma la devoción de Orihuela en el lienzo del cartel.
La mano creativa de Soriano ilumina el cartel con ilustraciones que capturan la esencia de la Semana Santa de Orihuela en 1953. Cada trazo, cada detalle, se convierte en un recordatorio visual de las tradiciones arraigadas y la fe vibrante que caracterizaban a la ciudad en aquel año particular.
El 125,00 € pagado por este cartel no solo representa un valor financiero, sino un reconocimiento del valor incalculable que posee como guardián visual de la historia de Orihuela. La transacción se convierte en un acto de preservación y aprecio por la rica herencia cultural y espiritual que este cartel encapsula.
Este cartel de 1953, ahora en manos de su afortunado poseedor, se convierte en un testimonio visual del patrimonio de la Semana Santa Oriolana. Es más que un objeto de colección; es un vínculo tangible con la devoción y las tradiciones que han dado forma a la identidad única de Orihuela a lo largo de los años.
Así, el Cartel de la Semana Santa de Orihuela 1953 se mantiene en pie como un monumento visual que sigue resonando con la espiritualidad y la historia de la ciudad, un recordatorio eterno de la devoción que ha perdurado a lo largo de los años.
PASILLO DEL TIEMPO: EL CARTEL DE LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA, ALICANTE, 1956, ILUSTRADOR L. RAMOS ROSA
En el santuario de la Semana Santa Oriolana, un cartel se erige como un testigo silencioso de las celebraciones de 1956. Este tesoro artístico, ilustrado por L. Ramos Rosa, se vendió el 18 de abril de 2009 por la modesta suma de 120 euros, pero su valor va más allá de lo monetario, encapsulando la devoción y la maestría artística que floreció en Orihuela en aquel año específico.
Con aproximadamente 60 x 95 cm, este cartel no solo ocupa espacio en la pared; se presenta como un portal visual que transporta a los espectadores directamente a las procesiones y eventos de la Semana Santa de 1956. Cada centímetro cuadrado es una ventana al pasado, revelando los colores, las formas y las emociones que caracterizaban la celebración de aquel año.
La ilustración, como un medio de expresión artística, alcanza su cúspide en manos de maestros como L. Ramos Rosa. Su habilidad para capturar la esencia de la devoción y traducirla en trazos y colores, convierte a este cartel en una obra maestra que resuena con el talento del ilustrador y la espiritualidad de la Semana Santa Oriolana.
En una subasta que marcó el 18 de abril de 2009, este cartel cambió de manos por 120 euros. La transacción no solo fue un acto de compraventa; fue un compromiso de preservar y apreciar la herencia cultural y espiritual que este cartel representa para la comunidad de Orihuela.
Cada trazo en el cartel de la Semana Santa de Orihuela 1956 es un testimonio visual de la historia. Las procesiones, las figuras religiosas, y la atmósfera vibrante de aquel año cobran vida en este lienzo, convirtiéndolo en un archivo invaluable de las tradiciones y la fe que definen a Orihuela.
Este cartel, ahora resguardado por su dueño actual, es más que un objeto de colección; es un pedazo tangible de la devoción local. A medida que se cuelga en una pared o se guarda con reverencia, se convierte en un símbolo que conecta generaciones, recordando a todos aquellos que lo contemplan la profundidad de la tradición y la espiritualidad que la Semana Santa lleva consigo en Orihuela.
REVELANDO EL PASADO: SEMANA SANTA EN ORIHUELA - AÑO 1957
En la intrincada red del coleccionismo de la Semana Santa Oriolana, este ejemplar de la revista oficial se erige como un portal directo a las celebraciones de 1957. Este tesoro literario y gráfico, ilustrado por B. Cumella Orozco y vendido el 6 de mayo de 2009 por 60 euros y el 8 de marzo del 2020 por 67,50, se presenta como un magnífico ejemplar que abarca toda la esencia de la Semana Santa en Orihuela.
B. Cumella Orozco, con su pluma maestra, ilustra las páginas de esta joya de la Semana Santa Oriolana. Cada trazo, cada color, captura la vitalidad y la devoción que impregnaban las celebraciones en Orihuela en 1957. Este ejemplar se convierte así en una ventana única que permite revivir visualmente los eventos de aquel año trascendental.
Este ejemplar tiene una colaboración especial de la Caja de Ahorros y Socorros y Monte de Piedad, lo que añade un matiz distintivo a su valor histórico. La unión de esfuerzos entre instituciones locales y la publicación de esta revista reflejan la importancia cultural y comunitaria que la Semana Santa tiene en Orihuela.
Con aproximadamente 200 páginas y editado de manera magnífica, este ejemplar es más que una revista; es un compendio literario y gráfico que sumerge al lector en las profundidades de la Semana Santa en Orihuela. La calidad de la edición, las fotografías y las ilustraciones en color realzan la experiencia de sumergirse en la historia viva de la ciudad.
Este ejemplar se convierte en un elemento esencial para cualquier coleccionista de Orihuela y los devotos de Nuestra Señora de Monserrate. Conteniendo artículos de B. Cumella Orzco, se presenta como un tesoro que no solo se colecciona, sino que se atesora como parte integral de la historia y la espiritualidad de Orihuela.
Editado por la Junta Mayor de Cofradías de Semana Santa Oriolana y impreso en los Talleres Tipográficos de La Verdad en Murcia en 1957, este ejemplar se convierte en un testimonio auténtico de la colaboración y el esfuerzo dedicado a preservar la rica herencia cultural y espiritual de Orihuela.
"LAS GEMELAS": UN SÍMBOLO MUSICAL DE DEVOCIÓN EN ORIHUELA
En el tejido de la devoción en Orihuela, "Las Gemelas" se alzan como un símbolo musical único y preciado, obsequio del patronazgo de la ciudad en 1998. Esta edición especial, limitada a 218 unidades, se presenta como un testimonio tangible de la rica herencia cultural y espiritual de Orihuela, con la unidad número 134 de esta serie única.
"Las Gemelas" no son simplemente objetos materiales; son miniaturas que capturan la esencia misma de las procesiones en Orihuela. Estos instrumentos musicales, meticulosamente representados en cada detalle, se convierten en portadores de la devoción y la tradición que impregnan las calles de la ciudad en cada Miércoles Santo.
Cada Miércoles Santo, al romper el alba, las gemelas de la Orden Franciscana Seglar y Muy Ilustre Mayordomía de Nuestro Padre Jesús cumplen su papel singular. Anuncian con sus melodías las procesiones que llevan el patrón desde su capilla hasta el Santuario de Nuestra Señora de Monserrate. Esta tradición no solo es un acto de anuncio, sino un testimonio sonoro que resuena con la devoción colectiva en Orihuela.
A lo largo del tiempo, la música de "Las Gemelas" ha evolucionado. Antiguamente, se interpretaban los sones de "La Convocatoria". Sin embargo, en 2008, Rafael Lozano Saura marcó un hito al recuperar el Himno a Nuestro Padre Jesús, transmitido de generación en generación de forma oral. Lozano Saura no solo recuperó este himno, sino que también compuso un toque que se ha convertido en una señal distintiva de la Mayordomía. Estos sones, que resuenan durante los traslados de la Novena del patrón, forman ahora parte integral de la identidad de Orihuela.
En última instancia, "Las Gemelas" no son solo instrumentos musicales; son un símbolo de identidad para Orihuela. Su representación miniatura, la tradición de anunciar las procesiones y la evolución musical que han experimentado a lo largo de los años, hacen de estas gemelas más que simples objetos: son guardianas sonoras de la historia, la fe y la devoción de la comunidad en Orihuela.
El 1 de octubre de 2019, un pedazo de la rica herencia cultural de Orihuela cambió de manos por el modesto precio de 52 euros. Este evento no solo fue una transacción financiera, sino la continuación de la travesía de "Las Gemelas", un símbolo musical que lleva consigo la historia y la devoción de la ciudad.
UN SELLO QUE RESUENA: LA VEÑETA DE 10 CÉNTIMOS DE LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA
El 15 de abril de 2021 marcó un capítulo significativo en la historia del coleccionismo de la Semana Santa de Orihuela, con la venta de una veñeta de 10 céntimos dedicada a estas festividades tan especiales. Por un precio de 36 euros, este pequeño sello se convirtió en una joya simbólica que resuena con la devoción y la rica tradición de Orihuela.
Este sello de 10 céntimos no es solo un fragmento de papel; es una ventana a la devoción que define la Semana Santa en Orihuela. Cada centavo pagado por este sello representa un reconocimiento de su valor intrínseco como un testamento gráfico de las celebraciones religiosas que han sido parte integral de la identidad de la ciudad.
El precio de 36 euros no es solo un valor financiero; es una inversión en la preservación de la historia de Orihuela. Aquel que adquirió esta veñeta reconoció su importancia cultural y su papel como un objeto de colección que encapsula la esencia de la Semana Santa de Orihuela.
La filatelia, como disciplina, tiene la capacidad única de contar historias a través de sellos. Esta veñeta de la Semana Santa de Orihuela no es una excepción. Cada imagen, cada detalle grabado en el sello, se convierte en un testimonio visual de las celebraciones religiosas que han marcado el calendario de la ciudad a lo largo de los años.
Más allá de su tamaño modesto, este sello se presenta como un objeto de colección que lleva consigo una herencia cultural en miniatura. Su adquisición no solo implica tener un pedazo de papel; es asumir la responsabilidad de preservar y compartir la rica historia y devoción que representa la Semana Santa de Orihuela.
PISAPAPELES SAGRADO: EL METACRILATO Y METAL DEL ORFEBRE BENEDICTO EN HONOR A LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA
El 28 de junio de 2018, un objeto de especial significado y cuidada artesanía encontró un nuevo hogar por la suma de 22 euros. Este hermoso pisapapeles, fusionando metacrilato y metal en la representación del Sagrado Corazón, es una joya creada por el hábil orfebre Benedicto, una pieza de 12,5 cm que ahora reside en una colección privada.
El pisapapeles no es solo una herramienta funcional, es una obra de arte en sí misma. La elección de combinar metacrilato y metal no solo resalta la destreza del orfebre Benedicto, sino que también aporta una armonía visual única. La fusión de estos materiales no solo sirve como un objeto práctico sino como una expresión estética de la fe y la devoción.
La representación del Sagrado Corazón agrega un elemento espiritual a este pisapapeles. Este símbolo religioso, tan arraigado en la iconografía católica, añade un significado profundo a la pieza, conectándola con la espiritualidad que envuelve la Semana Santa de Orihuela.
La firma de Benedicto no solo es un nombre; es un sello de calidad en el mundo de la orfebrería. Su habilidad y maestría se reflejan en cada detalle de esta pieza, desde la elección de los materiales hasta la representación artística del Sagrado Corazón. La creación de Benedicto es más que un objeto; es una obra de arte que lleva consigo la experiencia y la dedicación del orfebre.
La transacción por 22 euros no solo fue un intercambio monetario; fue un acto simbólico de reconocimiento del valor espiritual y artístico de esta obra. Aquel que adquirió este pisapapeles no solo obtuvo un objeto físico, sino un tesoro espiritual que encapsula la esencia de la Semana Santa de Orihuela.
El destino final de este pisapapeles, en una colección privada, le otorga un estatus aún más especial. Ahora, más que nunca, se convierte en un legado resguardado, atesorado por su poseedor como una pieza única que encapsula la historia, la fe y la habilidad artística de Orihuela y el orfebre Benedicto.
PLIEGO DE SELLOS: ORIHUELA SEMANA SANTA - UNA COLECCIÓN QUE TRASCIENDE EL PAPEL
El 6 de febrero de 2017 marcó la transacción de un tesoro coleccionable: un pliego que contenía 25 sellos dedicados a la Semana Santa de Orihuela. Este conjunto, vendido por 16 euros, no solo es un simple objeto postal, sino un testimonio gráfico que trasciende el papel y encapsula la rica tradición de la Semana Santa en la ciudad.
El pliego de 25 sellos se presenta como una colección visual de devoción, cada sello una pequeña obra de arte que captura la esencia de la Semana Santa de Orihuela. Estampas cuidadosamente diseñadas que, al ser coleccionadas juntas, narran la historia de las celebraciones religiosas que han dado forma a la identidad de la ciudad.
La condición "nuevos" añade un valor especial a este pliego de sellos. Al ser una pieza intacta, transporta a su poseedor a través del tiempo, presentando la Semana Santa de Orihuela en su estado original, sin marcas ni desgaste, como si cada sello hubiera sido estampado por primera vez.
El precio de 16 euros no solo representa una transacción financiera; es una inversión en la preservación cultural. Aquel que adquirió este pliego no solo obtuvo una colección de sellos; se convirtió en el protector de un legado cultural que merece ser recordado y compartido.
Cada sello en este pliego es más que una imagen en papel; es una ventana a través de la cual se puede observar la historia viva de la Semana Santa en Orihuela. Desde las procesiones hasta los rituales, cada sello cuenta una parte de la narrativa que ha sido mantenida viva por generaciones.
Este pliego de sellos, ahora resguardado por su afortunado poseedor, se convierte en un tesoro coleccionable. Cada vez que se hojee este conjunto de sellos, se revivirá la devoción, la tradición y la historia que la Semana Santa de Orihuela ha dejado impresa en estas pequeñas estampas, trascendiendo su valor monetario para convertirse en un recuerdo atesorado.
REPLICA EXQUISITA DEL SANTO CÁLIZ: UNA JOYA DE DECORACIÓN EN HONOR A LA SEMANA SANTA DE ORIHUELA, CREADA POR BENEDICTO
El 1 de febrero de 2017 marcó la adquisición de una pieza excepcional: una preciosa réplica del Santo Cáliz, una obra de decoración inspirada en la Semana Santa de Orihuela. Esta joya, creada por el talentoso orfebre Benedicto, tiene dimensiones de 14 cm y fue vendida por un valor simbólico de 14 euros. Actualmente, forma parte de una colección privada, donde su esplendor y significado se aprecian de manera única.
Benedicto, el hábil artífice detrás de esta obra maestra, demuestra su destreza en el manejo del metal. La réplica del Santo Cáliz, con un baño de otros metales dorados y plateados, no solo es una pieza decorativa, sino una expresión artística que rinde homenaje a la tradición religiosa de la Semana Santa en Orihuela.
Con 14 cm de altura, esta réplica del Santo Cáliz no solo es una representación visual, sino una manifestación tangible de la fe y la espiritualidad asociadas con la Semana Santa en Orihuela. Cada centímetro de la obra de Benedicto está impregnado de cuidado artesanal y devoción.
El uso de metales dorados y plateados no es simplemente estético; es simbólico de la riqueza espiritual que representa el Santo Cáliz. Estos metales preciosos elevan la pieza, dotándola de un brillo especial que refleja la importancia religiosa de la Semana Santa en Orihuela.
La transacción por 14 euros es más que un simple intercambio financiero. Este valor simbólico reconoce que la réplica del Santo Cáliz no puede medirse únicamente en términos monetarios. Es una inversión en la preservación de la cultura, la tradición y la espiritualidad que esta obra encapsula.
Ahora, como parte de una colección privada, la réplica del Santo Cáliz se convierte en una pieza única custodiada por su poseedor. Más que un objeto decorativo, se ha convertido en un tesoro espiritual que trasciende su forma física, recordando la rica tradición de la Semana Santa de Orihuela a través de la visión artística de Benedicto.
Y así podríamos seguir con cientos de miles de artículos que adornan las estanterías de anónimos coleccionistas. Pero creo que con estos que he puesto en la palestra basta para hacerse una idea.
Víctor Navarro










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